Se suele decir que los cuatro elementos esenciales para la vida dan vida o matan. Por ejemplo, sin beber agua no se puede vivir, pero esta puede provocar la destrucción cuando desborda o un río o se produce un maremoto. Ya en su origen el hombre advirtió esta dualidad y fue tomando a lo largo de la historia sus precauciones, aunque pese al gran avance tecnológico aún no puede predecir cataclismos u otros fenómenos de la naturaleza.
El dique Celestino Gelsi, que integra la comuna de El Cadillal, es una de las principales atracciones no sólo para los turistas. En el verano, especialmente durante los fines de semana, para mitigar el intenso calor, miles de tucumanos concurren al embalse. El sábado pasado falleció un bañista, y el domingo murió ahogado un hombre que aparentemente se durmió dentro de su auto, que se precipitó al lago. Aún se está investigando lo que sucedió. Lo que nos parece que merece una reflexión son algunos comentarios del jefe de la División Bomberos, que durante 22 años trabajó como policía lacustre, sobre las imprudencias que la gente comete al hacer uso del espejo de agua.
El embalse está ubicado a 29 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Sus aguas ocupan 1.360 hectáreas y que tiene 11 kilómetros de largo por cuatro de ancho. Para bañarse o pescar se deben tomar precauciones; su profundidad máxima es de 67 metros. Sus costas son irregulares, lo que torna muy difícil la vigilancia y la búsqueda de personas. Según el jefe de la División Bomberos, en algunos sectores, a sólo uno o dos metros de la orilla, el suelo tiene tres metros de profundidad. Mucha gente ingresa pensando que el lago tiene una pendiente suave, pero se da con la sorpresa de que no puede hacer pie. "Hay un solo lugar habilitado para bañarse: es el balneario, en la zona del anfiteatro. El resto está terminantemente prohibido. Y aún esa zona también es peligrosa, por eso tenemos una guardia permanente, las 24 horas, de cinco efectivos de la Policía Lacustre (depende de la División Bomberos). En temporada alta, el número de guardavidas asciende a 30, mientras la cantidad de bañistas llega a 10.000. Pero en esta época del año no hay ningún guardavidas", señaló.
También indicó que el 99% de los accidentes se produce por imprudencia de los visitantes e incluso se bañan al lado de carteles que dicen aguas profundas. Los pescadores tampoco suelen respetar las vedas y por ignorancia o indiferencia desdeñan las precauciones. El director de Emergencia de la Provincia sostuvo que estos se internan en cualquier lugar del embalse sin avisar a la Policía Lacustre. La zona es muy peligrosa porque no llega la señal del celular para avisar en caso de emergencia, lo cual complica doblemente la búsqueda en caso de extravío. Por otro lado, el 1 de septiembre comenzó la veda para pesca deportiva, sin embargo, esto se deja pasar cuando se trata de familias porque "no se le puede impedir a un padre que le quite la ilusión a su hijo de pescar mojarritas", dijo.
Como se observa, la seguridad deja muchos puntos sin cubrir. Con una mínima dotación de la Policía Lacustre es difícil efectuar un control eficaz. En general, la gente desconoce los peligros que se esconden en el dique. En las oficinas de la comuna, que están en la misma ruta de acceso, se podría entregar un folleto con las precauciones que deben tomar en el caso de usar el balneario, el río Loro, de internarse en el monte, o de pescar, explicitando las profundidades del embalse en las zonas de mayor concurrencia. Por otro lado, es importante que los chicos aprendan que la ley debe respetarse aun a costa de que se les rompiese la ilusión. Las medidas de prevención deben implementarse durante todo el año y no sólo en época de temporada. Es el modo de preservar la vida.
El dique Celestino Gelsi, que integra la comuna de El Cadillal, es una de las principales atracciones no sólo para los turistas. En el verano, especialmente durante los fines de semana, para mitigar el intenso calor, miles de tucumanos concurren al embalse. El sábado pasado falleció un bañista, y el domingo murió ahogado un hombre que aparentemente se durmió dentro de su auto, que se precipitó al lago. Aún se está investigando lo que sucedió. Lo que nos parece que merece una reflexión son algunos comentarios del jefe de la División Bomberos, que durante 22 años trabajó como policía lacustre, sobre las imprudencias que la gente comete al hacer uso del espejo de agua.
El embalse está ubicado a 29 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Sus aguas ocupan 1.360 hectáreas y que tiene 11 kilómetros de largo por cuatro de ancho. Para bañarse o pescar se deben tomar precauciones; su profundidad máxima es de 67 metros. Sus costas son irregulares, lo que torna muy difícil la vigilancia y la búsqueda de personas. Según el jefe de la División Bomberos, en algunos sectores, a sólo uno o dos metros de la orilla, el suelo tiene tres metros de profundidad. Mucha gente ingresa pensando que el lago tiene una pendiente suave, pero se da con la sorpresa de que no puede hacer pie. "Hay un solo lugar habilitado para bañarse: es el balneario, en la zona del anfiteatro. El resto está terminantemente prohibido. Y aún esa zona también es peligrosa, por eso tenemos una guardia permanente, las 24 horas, de cinco efectivos de la Policía Lacustre (depende de la División Bomberos). En temporada alta, el número de guardavidas asciende a 30, mientras la cantidad de bañistas llega a 10.000. Pero en esta época del año no hay ningún guardavidas", señaló.
También indicó que el 99% de los accidentes se produce por imprudencia de los visitantes e incluso se bañan al lado de carteles que dicen aguas profundas. Los pescadores tampoco suelen respetar las vedas y por ignorancia o indiferencia desdeñan las precauciones. El director de Emergencia de la Provincia sostuvo que estos se internan en cualquier lugar del embalse sin avisar a la Policía Lacustre. La zona es muy peligrosa porque no llega la señal del celular para avisar en caso de emergencia, lo cual complica doblemente la búsqueda en caso de extravío. Por otro lado, el 1 de septiembre comenzó la veda para pesca deportiva, sin embargo, esto se deja pasar cuando se trata de familias porque "no se le puede impedir a un padre que le quite la ilusión a su hijo de pescar mojarritas", dijo.
Como se observa, la seguridad deja muchos puntos sin cubrir. Con una mínima dotación de la Policía Lacustre es difícil efectuar un control eficaz. En general, la gente desconoce los peligros que se esconden en el dique. En las oficinas de la comuna, que están en la misma ruta de acceso, se podría entregar un folleto con las precauciones que deben tomar en el caso de usar el balneario, el río Loro, de internarse en el monte, o de pescar, explicitando las profundidades del embalse en las zonas de mayor concurrencia. Por otro lado, es importante que los chicos aprendan que la ley debe respetarse aun a costa de que se les rompiese la ilusión. Las medidas de prevención deben implementarse durante todo el año y no sólo en época de temporada. Es el modo de preservar la vida.